jueves, 16 de febrero de 2012

Miedos.

Hay demasiadas personas con miedo, unos más irracionales que otros pero todos los tenemos.

Miedo a vivir
Miedo a no saber cómo vivir

Miedo a amar
Miedo a ser amado
Miedo a no poder amar

Miedo a llorar
Miedo a estar seco por dentro

Miedo a la oscuridad
Miedo a no tener a quién agarrar de la mano

Miedo a que seas un capricho
Miedo a nunca cumplir mis caprichos, ni los tuyos

Miedo al ayer
Miedo al hoy
Miedo al mañana

Miedo al placer
Miedo a nunca estar satisfecho

Miedo a las personas
Miedo a siempre estar solo

Miedo a escuchar, decir, callar, escribir

Miedo a tus ojos
Miedo a no ver nada en ellos

Miedo a que el cigarrillo se acabe 
Miedo a que el tequila no dure
Miedo a que el sexo sea malo

Miedo a que tu recuerdo me haga daño
Miedo a no poder recordarte

Miedo a que nunca me beses
Miedo a nuestro último beso 

Miedo al miedo
Miedo a no sentirlo

Miedos hay por montones, todos le tememos a algo, eso no significa que no seamos felices.



miércoles, 18 de enero de 2012

Desde lejos.

Ahora es cuando me doy cuenta que el deseo puede más que la distancia...

Fue cuando, una noche, mi piel se convirtió en tu piel y mi mano en tu mano. Sentí como desde lejos me tocabas mientras yo lo hacía.

Acostado, envuelto en sábanas, fingiendo un abrazo. Es increíble cómo siento tu calor incrementando cada vez más en la palma de mi mano, simulando tu movimiento, tus ganas, tu euforia, tu placer...

Muerdo mis labios, apreto con fuerza las sábanas con la mano solitaria, mis respiración se acelera, el calor aumenta rápidamente. Lo haces bien, lo hago bien.

Llego el momento, no puedo más, mientras te pienso tu nombre sale de mi boca acompañada de sonidos que demuestran que todo valió la pena y exploto... Una sensación de alivio, de calor y de éxtasis se apodera de mí y la calma vuelve.

Exhausto, sigo ahí... Acostado, envuelto en sábanas, fingiendo un abrazo.




lunes, 9 de enero de 2012

Lluvia.

La ventana me protege de esas gotas que una a una caen, dispersas, por todos lados. Esas que llaman Lluvia.

Malvadas
                 Queriendo emocionarme para luego irse


Frías
                 Queriendo refrescarme


Sensuales
                 Queriendo acariciar mi piel


Putas
                 Queriendo caerle a todo el mundo





martes, 6 de diciembre de 2011

Nadie.

Lágrimas bajan por tu cara
Solas se secan con el viento
Nadie viene a quitártelas, nadie
Pero, tú no quieres que alguien venga a detenerlas 
No necesitas a nadie, nadie te necesita a ti
Lágrimas vuelven a caer y a nadie importa
Ni a ti.


jueves, 15 de septiembre de 2011

Las mismas mentiras.

Estaba convencido de que no eras la persona para mí, eres un problema, un problema que me gusta demasiado. Me dije "Ya no más, no más" pero nunca hago lo que digo y eso será mi problema siempre. 

Llegaste, me dijiste "¿Podemos hablar?" y supuse que caería en tu trampa otra vez pero te lo permití.

"Todo pasa porque tiene que pasar", "Nada es como tú crees", "Yo no tengo la culpa"... Ejemplos de las frases que escuché salir de tu boca, frases cansadas de ser dichas, cansadas de ser repetidas pero ¿Adivina qué? con todo y eso, caí...

En un momento dejé de escucharte y me concentré en el movimiento de tus labios, esos que fueron míos y que con certeza sabía que volverían en poco tiempo porque si de algo estaba seguro era que iba caer. 

Después de pelear entre un SI y un NO, no pude más y cesé... 

Mi mente dijo: Odio lo débil que soy.

Mi corazón dijo: Lo volviste a hacer.

Mi boca dijo: ¡Cállate y abrázame! 

No pude hacer más nada, caí con las mismas mentiras. 

Sonidos ya olvidados.

Escuché otra vez como reías y volvieron todos esos sonidos olvidados, sonidos que, desde hace mucho no escuchaba. Esos que hace tiempo hacían que mi vida tuviera sentido, que me hacían feliz. 

Extraños ya son, los "Te quiero" que de tu boca salían y ansío volver a escuchar, palabras que hacían salir el sol cada mañana. 

Suspiros que hablaban más que cualquier cosa, esos que me decían que te estaba haciendo inmensamente feliz.

Tu llorar... Es el sonido que hubiese preferido no recordar, nunca quise que tus lagrimas fueran por mi culpa (A menos que fueran de felicidad) pero ya todo está hecho y no se puede arreglar.

Tus gritos cuando peleabas conmigo, eran graciosos créeme, te veías hermosa cuando estabas molesta.

Tu dulce voz cantando nuestra canción favorita, la canción que marcó nuestro amor. Todavía suena en mi cabeza.

Gemidos que me pedían más... Gemidos que me decían que la tarea de hacerte volar la hacía bien. El sonido del placer.

El rechinar de la cama me trae buenos recuerdos ¿Qué no hicimos en ella? Jugamos, nos amamos, lloramos, peleamos... pero siempre terminábamos riendo.

Tus pasos los podía reconocer aunque estuvieras a millones de kilómetros.

En fin... Me trajiste todos los sonidos olvidados que, por supuesto, quería recordar.



miércoles, 20 de julio de 2011

Lenguaje corporal.

No digas que no te lo dije.
Muchas veces no te respondía los "Te amo".
Algunas veces no correspondía tus besos, caricias, suspiros...
En una que otra oportunidad evité tus manos.
Mis ojos ya no te miraban a menudo.
Tus chistes no provocaban ninguna sonrisa en mi rostro.
El sexo era sólo eso, sexo.
No digas que no te lo dije... Mi cuerpo te habló.